Tu camino a la sabiduría
13Toda mi sabiduría la dediqué a tratar de entender lo que se hace en este mundo” 1 BLS
Todo en una frase
Una vida con sabiduría es, en primer lugar, un camino, un método. Una serie de pasos para entender y adquirir las certezas necesarias para vivir
Considera tu vida como si fuera una tienda de campaña. Parece fácil su armado. ¡Manos a la obra! Extiendes la lona, sacas las estacas, las cuerdas. La levantas, amarras aquí, clavas allá. No resulta tan fácil. Se afloja, se descuadra. No es una labor realmente complicada y con la práctica se hace cada vez más fácil. Pero para los aprendices de exploradores puede ser un verdadero desafío colocar las estacas en el lugar correcto. Para millones de nosotros, seres lógicos y racionales, saber vivir resulta una tarea sumamente compleja. Todos los campos del conocimiento aportan su granito de arena: la experiencia, la ciencia, la educación, la cultura, la religión. Cada época tiene sus referentes, cada cultura sus principios, valores y modelos.
En la Biblia la sabiduría es un concepto muy rico. Se le ve con un sentido espiritual, también como un atributo humano y como un conocimiento maligno o diabólico. El Nuevo Testamento toma la palabra griega sofía, pero hay una muy rica tradición en el Antiguo Testamento que se ve expresada en un género literario, los libros de sabiduría: Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés y Cantares. La mayoría de ellos se refieren a una sabiduría práctica para la esfera individual, familiar y comunitaria.
De la lectura de los libros sapienciales se desprende un modelo de persona sabia, que nutre su virtud del conocimiento de Dios, es decir, de su ley, de su palabra, de su poder, de su presencia, de su voluntad. Vivir de acuerdo al modelo de los libros sapienciales hacía de una persona un ser virtuoso, sabio. Los jóvenes judíos tenían como modelo a Job, David, Salomón, Ester, Daniel.
Nuestro siglo. Viene de un largo y difícil despertar del sueño de la razón. Despreció la sabiduría. Se enamoró del conocimiento científico, racional, lógico y cuantitativo. Supuso que la razón sería suficiente. Falló. Y hoy revuelve el cajón de los triques del pasado para encontrar un saber que le permita vivir. Explora muchos caminos, se embarca en viajes largos y sinuosos. Va del panteísmo al misticismo, del budismo al animismo y de las ciencias ocultas a las aspirinas de las obviedades. Con la psicología moderna los últimos siglos nos llevaron por el camino de las palancas ocultas de las acciones o la determinación de la sociedad en la conducta individual, y la posibilidad de influir mediante ciertos estímulos en la conducta de las personas. Muchos de estos hallazgos fueron rebatidos ampliamente y otros se han ido sedimentando en el saber común. Hoy todos somos un poco psicólogos y a la primera de cambio colocamos a nuestros amigos en el diván de nuestros conocimientos.
La religión, por su lado ha sido declarada muerta y enterrada no pocas veces. No goza de muy buena reputación. Se le asocia con un pensamiento oscurantista y pre moderno. Los fanatismos han estado detrás de algunas de las más dolorosas tragedias de los últimos años. Las torres gemelas en Nueva York y la devastación de naciones enteras en el cercano oriente. En este ambiente crispado y, las más de las veces, sin sentido, millones de biblias han sido impresas y distribuidas. Poco leídas, menos entendidas y realmente muy poco aplicadas a la vida diaria. La sabiduría de la revelación de Dios permanece como un tesoro escondido.
11 Cuando los sabios hablan […] Sus colecciones de proverbios vienen de Dios, y son como las estacas que sostiene la tienda de campaña. 12 BLS
Una de las más relucientes pepitas de oro del tesoro de los escritos bíblicos es el libro del Eclesiastés. Una pausada y reflexiva meditación acerca de la vida. Nace de la pluma de un viejo y sabio rey que deja para sus descendientes lo que el Espíritu de Dios le mostró.
Hoy, transitamos a toda velocidad por la red de redes y estamos saturados de información. A diferencia del anciano rey, nosotros vamos a bordo de un Ferrari fórmula uno y no estamos seguros que nuestra pericia nos permita detenernos antes de la colisión. Necesitamos hacer una pausa para pensar en nuestra vida y para aprender a vivir con sabiduría.
Si entendemos nuestra vida como una historia, necesitamos un buen método para que esté bien escrita y mejor representada. No basta con una buena dosis de inspiración. El rey sabio escribió: 13 “Toda mi sabiduría la dediqué a tratar de entender lo que se hace en este mundo” 1 BLS. Simplemente hay que iniciar con un método que nos permita entender.
Al leer con cierto cuidado se descubre en el Eclesiastés un método para ejercer el entendimiento: 1) observar, 2) reflexionar, 3) meditar, 4) cuestionar y 5) comunicar.
Hoy, vivimos en un mundo comunicado al peso de un teclazo y en un suspiro tenemos ante nosotros una gran cantidad de modelos de vida. Las fronteras nacionales caen, pero las de las nuevas tribus se levantan. En el mosaico de la pluralidad de formas de vida, la Biblia nos proporciona un referente que, de acuerdo al modelo de Dios, nos permita saber vivir de acuerdo al propósito con el cuál fuimos creados y regenerados. Pablo de Tarso, escribió: 24pero para los que Dios ha llamado, lo mismo judíos que gentiles, Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios. 1 Corintios 1 NVI. Jesús les dijo a sus discípulos: 6… --Yo soy el camino, la verdad y la vida. Sin mí, nadie puede llegar a Dios el Padre. Juan
Jesús es el camino. ¿En qué consiste este camino? Veamos en qué consiste el método, de acuerdo al modelo de Jesús, para vivir con sabiduría.
Observa con los ojos de Jesús
13 Toda mi sabiduría la dediqué a tratar de entender lo que se hace en este mundo”; 1 BLS 1Miré hacia otro lado, y esto fue lo que vi en este mundo; 4 BLS
El primer paso para construir una vida con sabiduría es observar. La creación es maravillosa. Dios dotó a cada especie con las características necesarias para su sobrevivencia. A los topos los hizo prácticamente ciegos y a las águilas las dotó de una visión extraordinaria. Les dio lo que necesitaban. Los topos no necesitan la visión del águila, ya que pasan su vida en la oscuridad; pero esas extraordinarias aves no sobrevivirían sin la capacidad de encontrar su comida a cientos de metros de altura. Al ser humano no sólo le proporcionó el sentido de la vista, le dio la capacidad de mirar, de observar y de tener visión.
El Eclesiastés es el resultado de una mirada acuciosa. Es el reporte de un atento observador de la manera de vivir de una sociedad en la cúspide de su prosperidad. El libro es también una doble crónica, se escribe desde la perspectiva tácitamente humana: “debajo del cielo” y también desde la perspectiva de la fe.
Todos observamos con perspectiva. Vemos lo que se nos enseñó a mirar e interpretamos lo que vemos de acuerdo a los lentes que usamos. Un mismo fenómeno puede ser descrito desde diferentes perspectivas. Los antiguos marinos suponían que al final del horizonte los barcos caían. Veían la tierra como un plano horizontal. Hasta que a alguien se le ocurrió observar con más cuidado la manera en que se ocultaban las velas. Un mismo fenómeno puede ser descrito de manera diferente si lo vemos con los ojos que Eclesiastés llama “debajo del cielo” o con los ojos de Jesús. Es necesario aprender a vivir correctamente, a mirar con los ojos de Jesús.
Una vida con sabiduría es un proceso de aprender a mirar con los ojos de Jesús. Podemos formularnos algunas preguntas sencillas, pero profundas.
¿Cómo ve Jesús tu mundo?
¿Cómo ve Jesús al ser humano?
¿Cómo te enseña Jesús a mirar a Dios?
¿Cómo ve Jesús tu futuro?
35¿No dicen ustedes: 'Todavía faltan cuatro meses para la cosecha'? Yo les digo: ¡Abran los ojos y miren los campos sembrados! Ya la cosecha está madura; Juan 4 NVI
Jesús nos abre los ojos del entendimiento para aprender a mirar. Como Dios con nosotros, como Jesús de Nazaret, hombre de carne y hueso que puso su tienda entre nosotros, como siervo sufriente que lleva sobre sí todos nuestras enfermedades y pecados, como el crucificado, como el resucitado, como Rey de reyes y señor de señores y como aquel que volverá para juzgar a los vivos y a los muertos.
45Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras. Lucas 24 NVI
¿Qué es observar con los ojos de Jesús? Es reconocerle como Señor, asumiendo la autoridad de su palabra. Así vemos de otra manera al mundo, la historia, al ser humano, al futuro y a tu propia vida. Vemos de acuerdo a su revelación en las Sagradas Escrituras: 29 Jesús contestó: --Ustedes están equivocados. Ni saben lo que dice la Biblia, ni conocen el poder de Dios. Mateo 22 BLS
Es una visión renovada por los ojos de la fe, del amor, de la esperanza. Es tener una visión del reino de Dios abriéndose paso en el mundo, en la historia, en la sociedad, en tu vida. Es una visión renovada por la presencia del Espíritu en el corazón del que cree.
Mirar con los ojos de Jesús es verte a ti mismo con misericordia, ver tu vida con esperanza y tu futuro bendecido con sus promesas.
11Luego me puse a pensar en todo lo que había hecho, y en todo el trabajo que me había costado hacerlo. 2 BLS
5 Tengan la misma manera de pensar que tuvo Jesucristo. Filipenses 2 BLS
Reflexiona con la mente de Jesús
Reflexionar es el segundo paso en el método de una vida con sabiduría. El Predicador escribe: “me puse a pensar en todo lo que había hecho”
Reflexionar es como rumiar. Masticar una y otra vez.
Reflexionar es volver a considerar con cuidado lo observado, lo pensado, lo vivido.
La observación hace posible que describamos los objetos o los hechos propios de nuestra experiencia. La reflexión busca que esos hechos o experiencias sean comprendidos, que tengan un sentido o una explicación. Reflexionar como discípulos de Jesús le da una perspectiva especial a la realidad que tratamos de entender. El Predicador ha llegado a la conclusión que “debajo del cielo” nada tiene sentido, todo está vacío. Sin embargo, al reflexionar con la mente de Cristo, es decir, de acuerdo a los principios y valores del reino de Dios, los hechos o las experiencias adquieren su verdadero significado, el propósito que Dios tiene para nuestra vida, para la historia, la humanidad. Esta reflexión te permite establecer no sólo el sentido, también las prioridades y la trascendencia de lo que llega a tu vida.
La mejor herramienta para reflexionar es hacerte preguntas. ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Cuál es el sentido? ¿Cuál es su importancia?
14 como se también que todo lo que Dios ha hecho permanecerá para siempre; a su creación no hay nada que agregarle ni nada que quitarle; Dios lo hizo así para que reconozcamos su poder. 3 BLS
Medita en el espíritu de Jesús
La meditación cristiana es simplemente relacionar tu vida, tu realidad, tus experiencias, tus hechos, con la Palabra de Dios. El salmista puede ver la gloria de Dios en la majestuosidad de los cielos y Jesús en cada persona que necesita de su amor y su gracia. Ante la mirada inquisidora de los que le acusan, Jesús ve como una oportunidad de una nueva vida la presencia de la mujer pecadora ante él. Jonás sabe que detrás de la tormenta que amenaza el barco en el que trata de huir del llamamiento de Dios, está la presencia de quien le ha dado una tarea que no admite demora.
La meditación es el tercer paso en el método de una vida con sabiduría. Hace posible entender los hechos desde la perspectiva de Dios y conduce a las personas a la alabanza, la adoración, la gratitud, la intercesión y la petición. Las preguntas claves es ¿qué dice Dios, su palabra sobre esto? ¿Qué hubiera hecho Jesús? ¿En dónde actúa el diablo, la naturaleza humana o el poder de Dios?
Cuestiona desde el modelo de Jesús
29 Lo que sí he llegado a entender es que Dios nos hizo perfectos, pero nosotros lo enredamos todo. 7 BLS
Para construir una vida con sabiduría cuestiona los hechos, las experiencias, la vida, y los acontecimientos sociales. Jesús cuestionó de manera abierta y radical la religión, la cultura, la política y la condición humana de su tiempo. Ninguna sociedad es equivalente al reino de Dios, por lo que en todo tiempo y en toda circunstancia se requiere el ejercicio de una mentalidad y de una perspectiva crítica. Es así como los discípulos de Jesús mantienen su presencia en la tierra de acuerdo al modelo del Maestro: ser luz y ser sal. Ser sabio, en este sentido es no acomodarse al mundo actual, sino permitir que el Espíritu de Dios mantenga viva y fresca la presencia de su reino en la mente. Una mente crítica es el antecedente de una proclamación de fe prepositiva y comprometida con el cambio en el estilo de vida. Para compartir el mensaje de esperanza en condiciones sociales de miseria, injusticia y pesimismo o en situaciones personales de egoísmo, derrotismo o evasión. Ambas, manifiestan la ruptura de las relaciones del hombre con Dios. Conocer la Biblia, pensar como Cristo, meditar desde los ojos y la mente de Jesús, conduce, invariablemente, a poner todo lo que vives en la perspectiva de la cruz.
9 Entre otras cosas el Predicador se dedicó a enseñar a otros todo lo que sabía. 12 BLS
Comunica al estilo de Jesús
El Dios de la Biblia habla desde el capítulo 1 del Génesis. Dios se comunica por medio de la palabra. Es palabra que se proclama, se escribe, se comparte y se hace carne en Jesús. Una vida con sabiduría no es ajena a la comunicación del saber a través del proceso de enseñanza en su multiplicidad de facetas. Ya sea en encuadres formales, semi – formales o informales. Una vida con sabiduría consiste en comunicar lo que se piensa, reflexiona, medita y cuestiona.
La comunicación al estilo de Jesús es corazón a corazón. Con la autoridad del origen del mensaje y de la congruencia del mensajero. El Predicador comparte su azoro, sus inquietudes, sus reflexiones, sus contradicciones y búsquedas., sus hallazgos y su fe. Una vida con sabiduría no lo es para sí mismo, sino para los demás. El que encuentra una perla de gran precio no la puede ocultar para sí, sino que anuncia su hallazgo y su felicidad.
El método de la sabiduría de acuerdo al Eclesiastés no se circunscribe al ejercicio de la razón, pero tampoco la sacrifica. No elude la ardua y sistemática labor de reflexionar, pensando que revelación es simplemente iluminación instantánea, no pasa por alto la meditación en la que el Espíritu cumple su tarea de llevarla al conocimiento de toda verdad. Pero tampoco deja de ser crítica desde la perspectiva de la cruz, del reino. La vida necesita ser pensada y reflexionada, necesita ser presentada ante el juicio de la palabra de Dios, para que sea él quien determine los cambios que se hacen necesarios para realmente vivir.
Una vida con sabiduría se construye siguiendo un método para ejercer el entendimiento. Su aplicación es, antes que nada, personal. Hay que entrar en la zona de pits, al taller de reparación, hacer un alto para, como Cristo, pensar, reflexionar, meditar acerca de ti mismo, cuestionarte y comunicar tus hallazgos, para comprometerte con el cambio.